Sábado, 12 de mayo de 2018
“Ebenecer: Hasta aquí nos ayudó el Señor”

20 años. Ya han pasado 20 años desde el día en que Juan Miller, junto a su esposa Melinda, abrieron el primer local en Estella. Un local, claro está, modesto. Tan solo 30 metros cuadrados. El primero de los tres locales que la iglesia ha tenido en esta ciudad.

Desde el año 1986 las Iglesias del Norte disponíamos de Siete Robles, un centro de campamentos cercano a Estella. Por esa razón, los viajes a esta zona comenzaron a ser frecuentes, y Juan Miller comenzó a sentir carga por Estella. Por ello, en 1996 se trasladó a vivir a esta ciudad y dos años más tarde, tras llegar a un acuerdo con Evangelismo en Acción para que tutelara la obra e invitar al equipo de Decisión para hacer una campaña evangelística con el lema Ven y ve, se abrió ese primer local.

Varias familias de pueblos cercanos a Estella se añadieron a este proyecto y comenzaron las reuniones. Un par de años después, Abel Rozada y su familia se trasladaron para relevar a Juan y Melinda, que poco después regresaron a su país natal.

Ahora, al hacer balance de estos veinte años, ha sido de edificación recordar lo que el Señor ha hecho durante este tiempo en nosotros y a través de nosotros. Actos evangelísticos, actos culturales, sociales… y todo ello para estar presentes en Estella y su merindad y poder predicar el evangelio y discipular a los que han creído.

En este aniversario y a lo largo de todo este año, hemos recordado lo que el Señor ha hecho con nosotros. Queremos reflexionar qué debemos hacer en el presente y al mismo tiempo trazar una estrategia para el futuro.

Jaime Ardiaca predicó el sábado durante el culto de agradecimiento por estos veinte años y nos hizo mirar al pasado, al presente y al futuro. Nos invitó a imitar a Nehemías y la estrategia que trazó para construir las murallas de Jerusalén.

El domingo, Benjamin Martín nos invitó a pensar en Jabes; a pedir la bendición de Dios, a ensanchar el territorio, a buscar su presencia y la petición de guardarnos del mal. Dios se lo concedió a Jabes y nos lo pude dar a nosotros.

Decir que ha sido un tiempo grato. Un tiempo para hacer balance, pero también de celebración por ver cómo Dios nos ha guardado hasta aquí. Y decir también que nos hemos sentido acompañados por iglesias hermanas y cercanas. Algunos nos dieron palabras de ánimo por carta; otros presencialmente, uniéndose a nosotros en esta celebración.

A vosotros también os invitamos a uniros. Dando gracias por lo que el Señor ha hecho en Estella. Y a pedir que el Señor nos ayude a reforzar las cosas buenas y a ponerlas en práctica en el presente. Y también a que el Señor nos dé una visión de futuro y la sabiduría para completar su obra.

Abel Rozada